La entrada de los portátiles de forma masiva a las aulas de los institutos ha supuesto un reto para alumnos y profesores. Algunos centros se han integrado a la perfección al modelo “un ordenador por alumno” porque su proyecto educativo ya estaba centrado en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Estos centros explican que el uso del portátil e internet les permite personalizar más la educación y fomentar la colaboración entre alumnos y profesores. Sin embargo, no todos los profesores se sienten preparados para utilizar estas herramientas. Informes encargados por el Departament para evaluar el 1x1 señalaban la falta de formación de los profesores como principal carencia a la hora de aplicar el programa. Esto no invalida el modelo, sólo significa que los profesores necesitan más formación. Pero hay más. El proyecto educativo de algunos institutos no tiene por qué pasar por el modelo 1x1, sin tener por eso que dar la espalda a las TIC y al uso de los portátiles en clase cuando la actividad lo requiera.
Según estas evaluaciones encargadas por la conselleria entre el curso pasado y este, algunos centros que han sustituido totalmente los libros en papel por los libros digitales explican que a los alumnos les cuesta estudiar con estos materiales y que se imprimen los materiales digitales para ello. Jordi Baldrich, subdirector de gestión de servicios a la comunidad de Ensenyament, explicó ayer que el objetivo es “flexibilizar” el plan de digitalización de las aulas y modularlo de forma que cada centro haga lo que mejor se adapte a su proyecto y realidad, aunque Ensenyament ya ha dicho que a medio plazo su opinión es que el 1x1 vaya desapareciendo por la otra modalidad. Este cambio, según la conselleria, se debe tanto a motivos pedagógicos como presupuestarios.



